El secreto de sus ojos
Director: Ju-n José C-mp-nel-
P-ís: -rgentin-
-ctores: Ric-rdo D-rín, Soled-d Vill-mil, Guillermo Fr-nchel-, M-ri-no "bien Don C-rlos" -rgento.
-ño: 2009

SE NOS FUE EL TREN
(Tener en cuent- que no me escribe un letr- en el tec-ldo)
Se nos fue el -mor. Se nos fue el creer. El rom-nce con el cine -rgentino lo dejé cerr-do en el sobre de l-s cos-s imposibles. “¿Ver una películ- -rgentin-? Ni en pedo”. Y cu-ndo creí- que nuestro cine sólo se comprometí- con fantoch-d-s idito-s (lé-se: 100% luch-, Esper-ndo l- crroz- 2), los melodr-m-s -rtísticos y rebusc-dos que subestim-n -l espect-dor n-cional. Que h-cen su cometido de llen-r quince but-c-s por -ño, llegó l- mejor películ- que nuestro hizo en mucho tiempo. O, t-l vez nunc- hizo.
Ric-rdo D-rín interpret- un person-je detectivesco que comienz- interez-rse en el inconcluso homicidio de un- mujer. Conmovido por el viudo, busc-r- -l homicid- h-st- en un p-rtido de R-cing donde h-y un despliegue técnico que demuestr- que nuestro cine puede ser mucho mejor de lo que es. Y donde Fr-nchel- demuestr- que puede h-cer muchisimo m-s que comedi-.
C-mp-nell- (uno que tuve en mi list- negr- después de ver Lun- de vellned-) logró introducirme en un mundo increíble. Donde los ojos son protgonist-s. Donde observ-r es lo m-s import-nte. Donde un cine -rgentino puede ser mil veces mejor. Con tr-velings que muy bien podrí- envidi-r Orson Welles. Con un Fr-nchel- que hubier- querido tener de comp-ñero Hércules Poirot. Con fotos que dicen y dicen mucho. Donde l- im-gen dilog- con su espect-dor y l- puest- en escen- demuestr- un l-buro increíble. Y con encu-dres que h-y que –pl-udir de pié.
Por –hor-, l- mejor películ- n-cion-l que vi en mi vid-.
FRASE DE L PELICUL: “Siempre viví mirando h-ci- -del-nte. No puedo mir-r p-r- el p-s-do. No es mi jurisdicción.”



