La noche de los muertos vivos (1968)
Titulo: The night of the living dead
Director: George A. Romero
Pais: EEUU
Actores: Duane Jones, Judith O'Dea

Pudo haber sido un virus. Pudieron haber sido ratas. Pudieron haber sido terroristas. O incluso vampiros, como en la novela que inspiró al director a realizar la película (I'm legend, de Richard Matheson). Y aunque esta novela sólo narra acerca del último hombre sobre la tierra, Romero decidió ir hacia el día cero del ataque. Parte del optar por filmar muertos vivos se debe a la película El carnaval de las almas de Herk Harvey (un claro homenaje lo hace cuando los muertos emergen del agua en Land of the dead), la cual impresionó al director antes de lanzarse a su ópera prima. Dicha realización juega con el lugar que ocupan los muertos en el mundo y cómo una mujer vaga sin saber en qué lado de la realidad se encuentra. Muchos de los planos utilizados aquí pueden verse en el film de Romero. También, por mencionar a un director menor, de Alfred Hitchcock ha sabido nutrirse de de los aspectos de la mente humana ante situaciones límite, la caída de algunos valores clásicos y los planos rápidos en la acción, como se verá más adelante. Romero utiliza al zombi como revolución, crisis. La película trata sobre la gente y lo que hace para adaptarse a los cambios en el mundo. La disolución del orden. El fallo del orden capitalista contra una condición anárquica de las situaciones.
Un gesto común por parte del director en toda su filmografía será el de colocar los títulos al principio cada película. Una especie de solidaridad con el espectador para no cortar el sentido dramático de la narración. La confianza en los medios es una constante. Tan desesperados están por conocer una versión "oficial" que los ánimos cambian al encontrar una radio en la casa y hasta une a los enemigos al momento de encontrar un televisor. Ben (Duane Jones) trata de calmar a Barbara (Judith O'Dea): "Estaremos bien por un rato. Tenemos armas, balas, comida y una radio". A través de una imagen televisiva, Romero representa el inicio de la histeria cuando los tres representantes de nuestra tranquilidad entran en conflicto de opiniones: Gobernantes (que nos guían), Militares (que nos protegen) y Científicos (que nos explican lo que pasa). La caída de estos pilares que se consideran mejores que nosotros por el cargo y la cultural carga que se les atribuye, conlleva el guante blanco que arroja el director a nuestra absoluta confianza en ellos. No conforme con remarcarlo aquí, Romero luego hará las críticas de cada uno por separado. En Día de los muertos se carga a los militares. En The Crazies con los científicos. Y en Tierra de muertos contra el gobierno.
Ya se mencionaron estas sugerencias por parte de los medios, pero, sin cansarse de eso, la puesta en escena también es tenida en cuenta. Cuando los personajes encuentran un televisor en la casa, deciden ponerlo sobre dos sillas. Al encenderlo comienzan las confusas informaciones y mentiras corrientes del medio noticiario, seguida de la imagen de los tres poderes. El encuadre de dos sillas enfrentadas demuestra la verdad y la mentira que se unen y nos confunden para entregarnos a su más fiel comentador: los medios.
Buscando entre las influencias del director, se observa una muy profunda: Alfred Hitchcock. Las tomas rápidas en la acción y cortes desde perspectivas angulares extrañas son los lugares comunes de ambos. Cabe destacar aquí el trabajo de Romero como editor, utilizando un staccato montado cinematográficamente donde cada escena se destaca una tras otra con una duración de no más de tres segundos. Un homenaje al maestro del suspense puede verse claramente en la escena donde Karen (Kyra Schon), convertida en zombi, asesina a su madre (Marilyn Eastman). La perspectiva y el uso de la iluminación apuntan directamente a Psicosis.



